viernes, 28 de marzo de 2025

 












ANTECEDENTES

En 1972, se hizo un planteamiento de la función de los museos comunitarios en una mesa de organización por la UNESCO, donde se propuso la creación de un “museo integral”, en consecuencia, el Instituto Nacional de Antropología  e Historia, desarrollo varias iniciativas.

1.      La ceración de Museos Escolares, con el objetivo de estimular la participación de los niños en todas las fases de la creación del museo.

2.      La generación de museos locales, para custodiar el patrimonio y expresar la creatividad de cada pueblo.

3.      El proyecto experimental denominado “Casa del Museo”, cuyo propósito era la participación de los habitantes de colonias populares del Distrito Federal.

A partir de los años setenta del siglo pasado, se impulsó la creación de Museos Comunitarios en nuestro país, para responder a iniciativas de participación de los lugareños a través de actividades de carácter cultural. Ahora implícitas en el quehacer de estos museos vivos.

Esta variedad de experiencias es posible porque el museo participativo atiende a la preocupación de las comunidades rurales y urbanas, indígenas y mestizas de México en torno a su patrimonio cultural y natural. Les ofrece una oportunidad para reconocerse en su historia y en su entorno natural, para descubrir y afirmar sus valores, investigar, resguardar, y disfrutar del patrimonio que heredaron. Les permite explorar dimensiones tan diversas como sus recursos naturales, sus monumentos históricos, su tradición oral; también estimula la generación de proyectos de desarrollo basado en un aprovechamiento adecuado para su propio patrimonio, y propicia la creación de un terreno común en el que pueda encontrarse y apoyarse las  comunidades que comparten este interés.

Los museos comunitarios pueden ser excelente punto de partida para impulsar y dar continuidad a proyectos de desarrollo cultural. La experiencia de su creación proporciona un estimulo profundo a la participación comunitaria y al reconocimiento del valor  de la cultura propia; su existencia física ofrece un espacio de reunión y de referencia de lo cultural; sus responsables se constituyen en agentes  naturales para llevarlos a cabo; pueden ser autofinanciables y generadores de proyectos de desarrollo comunitario; y crean las condiciones para vincular una red de comunidades a través del intercambio cultural, proyectos colectivos y el desarrollo de gestiones.

Se creó el Programa Nacional  de Museos Comunitarios y ecomuseos que creo una rica experiencia en museología alternativa que se generó en México.

Fue hasta el año 2000 cuando esta iniciativa desaparece y se crea  la

 

Unión Nacional de Museos Comunitarios y Ecomuseos de México, A.C.

  ANTECEDENTES En 1972, se hizo un planteamiento de la función de los museos comunitarios en una mesa de organización por la UNESCO, donde...