miércoles, 16 de mayo de 2012

SANTIAGO DE XALPA MINERAL

INTRODUCCION SANTIAGO DE JALPA MINERAL Escribir 2000 años de un pueblo, es rebuscar y adentrarse a la investigación documental, de campo, a la historia oral, al análisis retrospectivo del tiempo y del espacio en que nace, se desarrolla y vive una comunidad, hablar de 2000 años no es simplemente una pincelada de datos y hechos históricos sino es todo aquello que vive y muere detrás de una simple cita historica o anecdótica. También es toda una cadena que se va entretejiendo poco a poco y uniendo en cada eslabón un trozo de historia, leyenda y tradición. Es reconstruir el pasado, sentarse a descansar en el presente y tomar camino hacia el futuro, es echarse a andar con el costal de recuerdos y diseminar en el camino histórico las diferentes etapas que construyeron nuestras formas de ser, pensar y vivir de nuestro ser Jalpense Dicho lo anterior esperemos que este trabajo monográfico sea la respuesta a sus interrogantes y cubra la expectativa de este nuestro tan querido pueblo, que nos cobijo en su esmeraldado abrazo y nos protegió, enseñándonos a quererlo y engrandecerlo ya que en su seno pueblerino conocimos a quien no va a acompañar por el resto de nuestros días, mi compañera, mi esposa y que tu cielo vio procrear y nacer a mis vástagos. Gracias pueblo de Xalpa. La vastedad historica de un pueblo se basa en lo antiguo que este es, y Xalpa es de esos pueblos que su asentamiento en este valle fue en épocas muy tempranas, estamos hablando del año 200 D.C. y nos atreveríamos a diagnosticar que fue mucho mas temprano, por sus características geológicas y por los hallazgos de animales prehistóricos que se han encontrado bajo la dermis de estas tierras.

SANTIAGO DE XALPA MINERAL

martes, 28 de febrero de 2012

Jesús González Ortega.

Nació en la hacienda de San Mateo, en Valparaíso, Zac., el 19 de enero de 1822, hijo de don Laureano González y doña Francisca Ortega. De niño fue enviado a estudiar a Guadalajara, donde ingresa al Seminario Conciliar, y posteriormente inicia estudios de abogacía, los que no termina pues tiene que regresar a la hacienda de San Mateo, de donde sale, junto con sus familiares, al pueblo de San Juan Bautista del Teúl (hoy Teúl de González Ortega). En ese lugar, siendo aún muy joven, desempeñó algunos cargos hasta llegar a ser juez y secretario del Ayuntamiento. Su gusto por las letras lo lleva a incursionar en el periodismo y publica varios artículos en el semanario El Pobre Diablo, del que fue responsable entre 1856-1857, en Tlaltenango, Zacatecas. También editó en ese mismo pueblo el semanario liberal La Sombra de García. Así, antes de figurar en la escena militar, divulgó y defendió su pensamiento. Su primera participación en las armas acontece en 1852, al proclamarse el Plan del Hospicio, cuyo objetivo fue derrocar al entonces presidente Mariano Arista y llamar de nueva cuenta a Antonio López de Santa Anna para que gobernara la nación. González Ortega combatió a quienes apoyaban al dictador y fue declarado enemigo del nuevo gobierno, girándose órdenes para que se le pasase por las armas donde quiera que se encontrase. Al triunfo de la revolución de Ayutla, en 1855, el coronel Victoriano Zamora toma en sus manos el gobierno del estado de Zacatecas y nombra a Jesús González Ortega jefe político del Partido de Tlaltenango. Meses más tarde, en 1856, es electo diputado al Congreso Constituyente de la Unión, cargo que no desempeñó, pero en 1857 es electo diputado al Congreso del Estado. En 1858, al renunciar al gobierno del estado Javier de Parra, se le designa gobernador del mismo. Como tal, defiende la ciudad de las huestes conservadoras al mando de Miguel Miramón, a quien derrota el 16 de enero de 1859. Sus convicciones liberales y su apoyo irrestricto al federalismo lo llevaron a ser un militar leal a las causas de la República, siendo ascendido a general de brigada, demostrando sus dotes de estratega militar en las batallas cruciales con las que se ganó la Guerra de Reforma, derrotando primero a Miramón en la batalla de Silao el 10 de agosto de 1860, y rescatando para los liberales la plaza de Querétaro. Ante estas victorias tan contundentes, Juárez lo nombra comandante del ejército en sustitución de Santos Degollado y gana la Guerra de Reforma al derrotar nuevamente a los ejércitos de Miramón en la batalla llevada a cabo en los llanos de Apan, en Calpulalpan, el 22 de diciembre de 1860, entrando en la capital del país con sus ejércitos el uno de enero de 1861.
El 3 de julio de 1861 es nombrado presidente interino de la Suprema Corte de Justicia, siendo electo por el Congreso el 30 de mayo de 1862 presidente Constitucional de la Suprema Corte de Justicia, cargo del que pide permiso para ausentarse al ser designado comandante del Ejército de Oriente a la muerte del joven general Ignacio Zaragoza y tener que enfrentar al ejército francés de nueva cuenta en Puebla en 1863, resistiendo un sitio de 62 días, teniendo que capitular el 19 de mayo de ese año. Apresado por el enemigo logra escapar cuando lo llevaban hacia Veracruz y consigue reunirse con Juárez nuevamente, ya en Chihuahua. Al considerar González Ortega que, conforme a la ley, el periodo presidencial de Benito Juárez debía expirar, se siente con derecho a reclamar la sucesión en su calidad de presidente de la Corte, hecho que indigna a Juárez y manda perseguirlo y apresarlo. González Ortega se exilia en Estados Unidos, acontecimiento que Juárez aprovecha para acusarlo de haber abandonado su cargo al frente del alto tribunal. Es apresado en Estados Unidos y posteriormente puesto en libertad, introduciéndose a México. En enero de 1867 es apresado en Zacatecas y confinado en prisión por espacio de once meses en Saltillo, Coah., para después quedar en libertad y retirarse a la vida privada. Muere en Saltillo el 28 de febrero de 1881.

FERNANDO DE LA LUZ BELLO MORIN.

miércoles, 4 de enero de 2012

discurso del Mtro. Simitrio Quezada en la Reunión Solemne de Cabildos el 2 de enero del 2012.

Apreciados todos:

Se cuenta de Bonaparte, quien no sólo conquistaba con las armas y la estrategia, sino también con la lengua, que en medio de batallas encabezaba a sus soldados en la plantación de árboles para las principales ciudades francesas.
Entre el afán de esas tareas, uno de los uniformados se acercó al gran líder y, de plano, le cuestionó qué caso tenía plantar árboles cuando todos ellos no disfrutarían de su sombra, ni de su follaje, por aparecer en muchos años más.
“A lo mucho”, relatan que le dijo el quejoso, “veremos brotar varitas con dos o tres hojas, pero nada más”.
Napoleón quedó mirándolo y con gesto reprobatorio declaró en voz alta, para que también los demás oyeran: “No estamos plantando estos árboles para nosotros, sino para las próximas generaciones de nuestra Francia”.
Traigo la anécdota por la importancia que reviste cada acto nuestro: no sólo el de ahora, sino también todos los de ayer y anteayer: también los de mañana, los de pasado mañana.
Ese gran hombre llamado Thomas Alva Edison, quien literalmente dejó luz para nuestras vidas, proclamó con portentosa humildad que todo lo que dejaba a las nuevas generaciones lo había logrado gracias a que subió a los hombres de gigantes que vivieron en este mundo antes que él.
Estamos montados ahora sobre 470 ciclos de esa grandeza. Como pueblo con valores cristianos, esta tierra, este punto del planeta se ha plantado 470 veces sobre este exacto lugar en el espacio y el universo.
¿Qué hemos aprendido? ¿En qué hemos mejorado el linaje caxcán y español que es el tronco nuestro?
Mostremos los réditos, las ganancias de lo que recibimos al nacer y crecer en este Jalpa que primero se entregó a Santiago y luego a su Cristo que era moreno.
Mostremos lo que hemos hecho ahora de las familias antaño agricultoras y chiquihuiteras, luego minerales, durante buen tiempo migrantes y frutícolas y luego comerciantes.
¿En qué medida estamos orgullosos de lo que hemos hecho? ¿En qué medida hemos fallado a lo que dejaron en nuestras manos los abuelos?
¿Dónde están la lucha y el brío que distinguieron tanto a esta raza, y que estuvieron a la altura exclusiva de un virrey y todo su aparato de represión?
Retomo la imagen de la anécdota primera. ¿Hemos plantado todos los árboles que nos corresponden?
Con todo, creo que debe ser mentira eso de que la fuerza de Jalpa, Zacatecas, radique en las remesas que vienen del norte.
No somos un pueblo de pusilánimes, de atenidos, de flojos, de comodinos. Existe en nosotros valor que se sustenta en resultados.
Como dicen los viejos jalpenses: “La riqueza de uno está guardada en las canillas”.
Eso es garantía de que hoy, en este momento, podemos iniciar 470 años más para nuestro Jalpa y sus familias. 470 años mejores, dignos de suceder a los que ahora celebramos.
Muchas gracias.

martes, 3 de enero de 2012

LA FUNDACION DE JALPA EN 1542


> y luego se fueron y todas sus casas se quemaron ( así pagaron los españoles la traición del posible D. Francisco? No que lo iban a respetar), y estaba allí la iglesia que desbarataron los chichimecas, ( Según Juan N. Carlos el templo primitivo fue erigido por los indios en 1535 en el mismo lugar que se encuentra el actual) y allí padeció mucho el señor, porque no tuvo que cenar, si no fue maíz Tostado, y sin ropa, porque solo llevó sus armas y una manta delgada llamada iczotilmatli, (Tilma) y durmió armado, puesto su ichcahuipil; (Huipil); Y toda la demás gente padeció mucho, por que estaban todos sin ropa ni comida. Luego se vinieron á dormir otra vez á la orilla del río junto á unas peñas, que era el sábado, y domingo llegamos sobre la sierra en donde estaba la gente.
Y estuvimos sobre la sierra doce días, y antes del lunes que de allá se había de salir, mataron á los chichimecas a doce de ellos; les tiraron con una pieza grande de artillería, que de ellos murieron llevándoles las cabezas, y a otros por mitad del cuerpo, y á otros el un brazo con la cabeza, haciéndose pedazos sus cuerpos, que parecía un remolino, y fueron á caer sus manos y sus carnes sobre la gente, y de ello se quedo sobre los árboles; y sobre la sierra grande en donde estaban ellos de asiento, ahorcaron diecisiete, y a otros diecisiete asaetearon, y a cinco apedrearon y a otros seis ahorcaron en el puesto donde estaba el Visorey; y encima de la dicha sierra se cortaron todos los, y sé desbarataron y asolaron todas sus cercas.
Y el martes allí se dividió toda la gente; por una parte fue el visorey con todos los capitanes, y los señores de todas las provincias y Maldonado salimos de allá y venimos a dormir a Apzolco. Estuvimos allí dos días, que fueron miércoles y Jueves.
Y viernes salimos de allí a Xalpan, y luego que llegamos fueron habido quince chichimecas varones, y se hizo pesquisa con ellos por el señor y demás sus naturales y vasallos, diciendo que sí, que Irán por ellos. Y otro día sábado envió á dos de ellos, y que fuesen con ellos los interpretes, uno de los naturales de Tonalá, y el otro de Apzolco, llamado Tepocicatl, y un español; que luego los trujerón, que el señor de llamaba don Pedro ( Este don Pedro seria Petacatl y no Don Francisco) y con el tres principales y tres de la gente plebe, y luego le preguntaron que donde había estado? Y respondió que había estado en el monte; y tornaron a preguntarle por la demás gente, y respondió que el D. Pedro, que se había desparramado, que en una parte dos y en otra tres; y le replicaron que se le mandaba que toda le gente se viniese y no tuviese miedo, que no los matarían, y por ellos rogarían al señor visorey que no los mandase matar, porque los quería mucho; y de no venir, que allí habian venido sus hijos los de las provincias para que los buscaran, que todos los habían de hacer esclavos, y que viniesen en gran numero de gente que á ello traían para solo el efecto; y luego respondió Don pedro, diciendo que fuese a horabuena, que el enviaría por ellos, y que él sabia que allí cerca estaban tres señores; Pero que la reina su señora no sabia dónde estaba ( por lo visto quien gobernaba a Xalpa era una gobernadora o reina) que la iba a buscar. Esto les mando el sábado á vísperas, y á otro dia vino D. Pedro con su madre, que era vieja, y otra mujer.
Y el domingo, que fue dia de la natividad de nuestro Señor Jesucristo (24 de diciembre), se puso la gente en un prado, y en el puesto donde se pusieron se nombra Pitzasco ( ahora Tepizoasco); Y fue la causa de ponerse en un prado ó sabana, porque se quemaron todas sus casas, y á Maldonado luego le dieron pescado, codornices y comida para las cabalgaduras; y el dia de la festividad de la natividad de nuestro señor Jesucristo tuvieron su danza los de Ámaquemecan, ; Y al tercer día de pascua, que fue martes día de San Juan, danzo el Sr. D. Francisco, y se cantó en el él canto chichimeca: Hubo Flores y pebetes, comida y bebida de cacao que dio a los señores; y todas las naciones de diversas provincias danzaron puestas sus armas, sus rodelas y macanas; todos bailaron sin que de parte ninguna quedase sin bailar (posiblemente una reminiscencia del Xuchil) .
Y donde nosotros estamos se llama Tlachco (Juego de Pelota) , debajo de un cerro que se llamaba Cuahuitepetl (Nido de Águilas), y en la otra parte Xalpan ( para el Historiador José Muro Ríos la ubicación se localizaba en la margen izquierda del río Juchipila en el áncon o rincón donde arranca el cerro denominado “Cuahuitepetl” que significa nido de águilas, para otros se localiza probablemente en Teocaltichillo, para otros más se encuentra en la mesa de los Santiagos, en una exploración hecha por un servidor y la Antropóloga Baldevina ubicamos al Tlachco en un predio denominado la pila de los López, y Xalpa en lo que se llama cerro del indio ente las comunidades de los Santiagos y el Tecolote, ya que en las excavaciones de saqueo realizadas en ese lugar se Nota una gran cantidad de ceniza en las capas de la tierra y como dice la crónica de Acazitli, Xalpa fue incendiada y pasados sus habitantes a Pitzasco, que por cierto no esta muy retirado de ahí, aunque estas posibles hipótesis se las dejaríamos para que las resolvieran los arqueólogos) y a Maldonado se dio así mismo de comer y de beber, y flores y pebetes; Y él (parece que falta aquí el nombre de un dia de la semana) fue a visitar a D. Pedro Al Sr. Francisco de Sandoval Acacitli, y le dio unas de sus camisas, y el D. Pedro le llevó pescado, y se hicieron muy grandes amigos; y allí nos alcanzo el señor visorey, que llegó el sábado, y allí oyó misa el domingo, que fue dia de la circuncisión del señor. Cuando se le puso el nombre de nuestro señor Jesucristo; (primero de Enero de 1542 tomado como referencia para la fundación o refundación de Xalpa. (Que por cierto en una reunión extraordinaria de cabildo se estableció esa fecha como fundación del pueblo de Jalpa.) Y el sábado salió á recibir el D. Pedro al visorey, y le dieron godornices, pescado y comida para las cabalgaduras; y ahorco a cuatro allí en tlachco, lunes salimos de allí, y venimos a dormir a Apzolco, y estuvimos un día entero allá; y los de Apzolco bajaron luego, y uso de misericordia con ellos el visorey, y ahorco a dos; y el martes todo el dia sé arrancaron magueyes, y sé cortaron los mezquites, y se fue ya noche a Xalpan, y solo nosotros los chalcas fuimos allá.
Fueron á esto quince españoles y sesenta naturales, y los que se cautivaron fueron veinte; y se fue á traer la reina ó señora ( de Xalpa), allí en Xuchipila vino á alcanzar.
Salimos miércoles y fuimos á dormir a Xuchipila, y estuvimos allí dos días; y luego que llegamos comenzaron a arrancar los magueyes los tlaxcaltecas y los mexicanos; y llegaron con la Reina ó señora llamada Doña Luisa, ya noche, con dos mujeres que estaban con ella, y un viejo, y la fueron a traer junto á Nahuapan; y otro dia, que fue jueves, sé hicieron entrada a todas partes; solo en mezquitongo les dio el visorey, que fue hacia Nochtlán, no tuvo ninguna presa; y luego que vino le mostraron los cautivos que había, y luego les comenzó a interrogar para que dijesen donde estaban los chichimecas, y no daban razón de nada; y a los de Mizquitonco les dio el visorey un papel para que trujesen á su señor, y ya lo traían, sino los descuido y se les huyo, solo al interprete trujeron, y tuvo misericordia de él el visorey, y se rindieron, y les mando que se juntasen, y á cuatro de ellos ahorco, tres abajo y uno de la parte de arriba, ya cerca de la reina o señora: luego le fuimos a dar parte a Maldonado, y vino a donde estaba el Sr. D. Francisco, y vino por ella y la vistió, y á su hija, y a una vieja, y al viejo, y a otra hija suya, y luego la tomo para sí Maldonado, y á la reina o señora la llevo Maldonado, Primero a su posada ó cuartel, y des pues la llevó á la presencia del visorey, y luego le preguntó que donde había estado? Y ella le respondió que en el monte; y le replico que la gente donde estaba ¿ ella le respondió que toda se había desparramado, Y el visorey le dijo << Sea enhorabuena: si como sois mujer fuerades hombre, yo os ahorcara? Y así idos y recoged a tus vasallos, que no se junten con vos los xuchipiltecas, y cualesquiera que venga de ellos mandadlos matar luego; y si viniese algunos juntos, y se os quisieren congregar, váyase luego á avisar a México para que luego vengan los españoles á matarlos, y así idos luego. >> ( de ahí viene la desavenencia de esto dos pueblos que todavía hasta la fecha se guardan ciertos recelos) Y luego fue con ella Pedro el de Xalpa, y luego entonces arrancaron los magueyes y cortaron los mezquites; y otro día que fue viernes, día de los reyes, no se hizo nada”
El Sr. D. Francisco de Sandoval me mando a mi Gabriel de Castañeda, principal y natural del barrio de Michoacán Colomochco, fuese acentuado y escribiendo todos los días lo que fuese sucediendo cada día en esta jornada, lo firme de mi nombre, que paso ante mí_
GABRIEL CASTAÑEDA.
Yo pedro Vázquez, interprete de esta real audiencia, trasunté de la lengua mexicana á la castellana, la Relación arriba contenida de la jornada que hizo D. Francisco de Sandoval Acazitli, cacique de Tlalmanalco, provincia de Chalco, con el señor visorey D. Antonio de Mendoza, cuando fue a la conquista y pacificación de los indios chichimecas de Xuchipila, por decreto de su excelencia fecha su fecha á 21 de febrero de 1641 años: el cual va bien fielmente trasuntado, según mi real saber y entender; y así juro a Dios y á la Cruz en forma de derecho, y lo firmé, que es fecho en México á 21 de Octubre de 1641 años.__
PEDRO VAZQUEZ.

470 años de la Fundación de Jalpa.


PALABRAS EXPRESADAS POR EL PRIMER EDIL DEL MUNICIPIO DE JALPA EL LIC. EFRAIN CHAVEZ LOPEZ. EN LA REUNION SOLEMNE DE CABILDO EN LOS 470 AÑOS DE LA FUNDACION DE JALPA EL 01 DE DICIEMBRE DEL 2012.

La vastedad histórica de un pueblo se basa en lo antiguo que este es, y Xalpa es de esos pueblos que su asentamiento en este valle, fue en épocas muy tempranas, estamos hablando del año 200 D.C. y nos atreveríamos a diagnosticar que fue mucho mas temprano, por sus características geológicas y por los hallazgos de animales prehistóricos que se han encontrado bajo la dermis de estas tierras.

Su gobierno estuvo primeramente en manos de PETACAL, jefe caxcan de gran merito por haber sido el primero que se levanto contra la dominación española en 1541; y quien gobernó patriarcalmente, al lado de TENQUITAL en Tlaltenango, XUITLEQUE en Juchipila y TENAMAXTLE que era el jefe nato de la región, hermano del señor de Nochistlán que fungía en aquella época como Alguacil de su Majestad, Carlos V. Después durante la Colonia, el gobierno estuvo en manos de los encomenderos, de los curas y de personajes de cierta graduación en él ejército que seria prolijo enumerar. A raíz de la independencia, Jalpa fue gobernado por jefes políticos y presidentes municipales hasta la fecha;
Su suelo ha sido cuna de muchísimas personas amantes de la cultura y de las letras, abogados, maestros, eclesiásticos, doctores y poetas pasados al olvido por no dejarnos escritas sus bellas composiciones. Sin embargo ya que a tiempos de la Colonia queremos referirnos en lo principal, en el siglo XVII y en el rancho de Tepezala de esta jurisdicción, nació el historiador don Juan de la Mota Padilla, cuyo recuerdo ilustre es citado por los principales historiadores de México. De los siglos XVII al XX se pidieran citar otros muchos próceres distinguidos, pues hasta en el campo militar, en las guerras de reforma y de la intervención, se destaco el General don Jesús Aréchiga y en la revolución de 1910, don José Isabel Robles, ya en el siglo XX en la literatura nacional sé a distinguido Tomás Mojarro Medina “El Valedor” siendo de la generación de cuentistas contemporáneos más destacados. Y en el siglo XXI al Maestro Simitrio Quezada aquí presente.

Decir 470 años de la fundación de nuestro pueblo, es rebuscar y adentrarse a la investigación documental, de campo, a la historia oral, al análisis retrospectivo del tiempo y del espacio en que nace, se desarrolla y vive una comunidad, hablar de 470 años no es simplemente una pincelada de datos y hechos históricos sino es todo aquello que vive y muere detrás de una simple cita histórica o anecdótica. También es toda una cadena que se va entretejiendo poco a poco y uniendo en cada eslabón un trozo de historia, leyenda y tradición. Es reconstruir el pasado, sentarse a descansar en el presente y tomar camino hacia el futuro, es echarse a andar con el costal de recuerdos y diseminar en el camino histórico las diferentes etapas que construyeron nuestras formas de ser, pensar y vivir de nuestro ser Jalpense.

Hoy nos encontramos en un domingo 1 de enero del 2012, así como hace 470 años cuando el Primer Virrey de la Nueva España Don Antonio de Mendoza después de una cruenta lucha en el Cerro del Mixtòn, y después del suplicio de los frailes franciscanos Miguel de Bolonia y Antonio de Segovia, dejo sin pasar a cuchillo a 6 mil caxcanes entre ellos Shaltecas, bajo de la Batalla del aludido cerro y llego a Jalpa un domingo también primero de enero día de la Circuncisión del señor, a fundar Jalpa con los caxcanes que había perdonado,

Hoy recuperamos a través de la historia esta conquista cruel del la cruz y la espada para fundirse en las dos razas, la ibérica y la Caxcana en un saludo de paz en el Cerro del Cuaitepetl, que significa nido de águilas. hoy nuestro famoso santuario, se mezclaron estas dos razas para que se convirtieran en lo que somos hoy orgullosos jalpenses dignos de recordar nuestra historia con este acto cívico, señores y señoras somos 470 años de ser Orgullosamente Jalpenses.

viernes, 11 de noviembre de 2011

LA BATALLA DE EBANO.

Quien no recuerda tan cruenta batalla en donde participaron mas de 500 jalpenses decididos a todo. Ahí donde se libró una prolongada batalla entre fuerzas Villista y Carrancistas , desde fines de 1914 en que se produjo las primeras escaramuzas, , hasta mayo de 1915, cuando Villa ordenó la retirada sin haber tomado la plaza. Para esto ya había venido el Gral. J. Isabel Robles , el Coronel Esteban Muños y el Coronel Teofilo a convidarlos para ir a Ébano San Luis Potosí. En recuerdo transcribiré una carta de Veteranos de la Revolución dirigida al Presidente José López Portillo para que usted querido lector se de cuenta que la REVOLUCION NO SIEMPRE A TODOS LLEGA.


Capitán 2º de Caballería.
Juan Gómez Gómez .
A. Obregón No. 85
Jalpa, Zac.

Oficio No. I
Pidiendo Justicia.



C. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
LIC. JOSE LOPEZ PORTILLO.


P R E S EN T E.


Los que suscribimos mayores de edad Veteranos, desde 1911 que se levanto el C. Manuel Dávila, en Tabasco, Zac. Secundamos ese movimiento, y en 1914, vino a este pueblo de Jalpa, Zac. El Gral. J. Isabel Robles , acompañado del Coronel Esteban Muñoz, y el Corone Tiofilo Valdovinos y muchos más oficiales, que comandaba el Gral. J. Isabel Robles, (la Brigada “Robles”) Jefe de la División del Norte todos ellos jalpenses.

Todo el pueblo se reunión a felicitarlo por el triunfo de Zacatecas, donde acabaron con las fuerzas Huertistas que mandaba Medina Barrón, donde murieron varios jalpenses.

En venganza de los jalpenses que murieron en la Toma de Zacatecas, Zac. Nació un fuerte espíritu de venganza y se unieron con el Coronel Esteban Muñoz más de 600 hombres para reforzar la División del Norte al mando del Gral. J. Isabel Robles. Se unieron en Aguascalientes para las Convenciones en 1914, de ahí salimos a San Luis Potosí S. L. P. Hasta llegar a Ciudad Valles y de ahí a Ébano, donde peleamos y murió la mayor parte de los Jalpenses. Murió el Coronel Esteban Muñoz. El Capitán Vicente Flores y el Gral. Santos Bañuelos, y muchos más seguimos al mando del Gral. M. Chao hasta el combate a Celaya donde nos derroto el Gral. A. Obregón de ahí no pudimos seguir a mi Gral. Villa , seguimos en dispersa algunos seguimos hasta Puebla con el Gral. Zapata. Y Ahora nos encontramos unos cuantos, todos inválidos, unos ciegos, otros sordos, otros chuecos y abandonados en la vil miseria, nosotros que sufrimos hambre y sed, y enfriamos balas estamos abandonados.

Nadie se da cuenta de nosotros, por algo dijo Plaza: “La Guerra la hacen los tontos en provecho de los sabios.

Pero hoy nos damos cuenta que tenemos un C. Presidente. Que esta viendo por los verdaderos Veteranos de la Revolución y con toda justicia y apego a los lineamientos de la revolución está ayudando a los hombres que lucharon y ofrendaron sus vidas por un México mejor.

Es Justicia la que pedimos protestando lo necesario.

Jalpa, Zac. 11 de Diciembre de 1979.


Firman.

Enrique Salazar Q.

Soldado de Caballería.
Juan Gómez Gómez. Capitán 2º de Caballería.
Norberto Iglesias Flores. Sargento 2º de Caballería.
José Gómez Hdez. Sargento 2º de Caballería.
Marcos Saucedo Sandoval. Sargento 1º de Caballería.
Agustín Varela Velazco. Sargento 1º de Caballería.
Narciso Rubalcaba. Soldado de Caballería.
Félix García Huerta Soldado de Caballería.
Benjamín Guerrero Vtes. Soldado de Caballería.
José Velazco Ruiz. Soldado de Caballería.
Florencio Serna S. Soldado de Caballería.

Jalpa, Zac. Diciembre 11 de 1979.

Con este humilde escrito hacemos un homenaje póstumo a los Héroes Jalpenses que conformaron la Brigada Robles” y que cayeron en el ataque a Ébano y a los demás que murieron en la Revolución Mexicana.

EPOCA REVOLUCIONARIA DE JALPA .

Este municipio como todos los demás de Zacatecas no se pudo quedar al margen de este importante movimiento revolucionario de principios del siglo XX. Antes del 20 de Noviembre de 1910, el Coronel Manuel F. Santibáñez pasó de Moyahua a Zacatecas, con treinta y tres conjurados que dicen pensaban levantarse el mencionado día. No pasaban de ciento cincuenta hombres la fuerza de caballería que traía conduciendo a los presos a caballo y con todo tipo de comodidades. Venían presos don Camilo Estrada, padre del Lic. Roque y Enrique Estrada, Don Crispín Robles Villegas, don Magdaleno Romero y su hijo Gabino, don Sebastián Prieto y otras personas distinguidas.


A Jalpa tocó conocer los primeros revolucionarios, el día ocho de marzo de 1911 consistentes en treinta y seis hombres mandados por Manuel Ávila, que se había levantado en Tabasco. En el mismo mes procedente de Tlaltenango, y al frente de más de doscientos hombres, venían Luis Moya, Manuel Caloca y Casimiro G. Honras, mejor organizados y pertrechados, permanecieron dos o tres días al cabo de los cuales dicen, que se concertó el asalto a Zacatecas que tuvo lugar el Domingo de Ramos.
El 23 de julio cayo Zacatecas en poder de la revolución y todas las plazas principales del país, la misma capital fue ocupada el mes de agosto, pero Jalpa y Nochistlán resistían los envites de todos los revolucionarios de la región. El General J. Isabel Robles Jalpense y ahijado del cura Ibarra promotor de la defensa social de Jalpa, no quería Isabel que su pueblo se destruyera y vino a Calvillo Ags. A negociar con su padrino para que el jefe de aquella defensa social, don Primitivo Rentería se diera de paz. Cosa difícil de conseguir ya que tenía a los rebeldes como traidores a la patria.
Por fin. El seis de septiembre de 1914 entraron y tomaron Jalpa más de 14.000 hombres, fue la primera vez que se oía en la ciudad la detonación de un cañonazo.
Entre tanto, para amanecer el día siete era una verdadera hoguera, casi todas las esquinas de las manzanas fueron incendiadas a parte de casas intermedias, la caballería no cabía en la calle, sobraron brigadas que no llegaron al poblado que para antes del medio día ya habían desocupado, hasta el día diez en que volvieron a establecer algunos cuarteles en donde hoy es la casa de la cultura. Se les dio una oportunidad a los miembros de la defensa civil a reintegrarse a la comunidad en la cual se negó rotundamente el Sr. Primitivo Rentería, para esto el general José Isabel Robles mando al Coronel Esteban Muñoz también Jalpense a organizar la gente de Jalpa

miércoles, 19 de octubre de 2011

LA REVOLUCION LLEGA A JALPA

Antes del 20 de noviembre de 1910, el Coronel Manuel F. Santibáñez pasó de Moyahua a Zacatecas, con treinta y tres conjurados que dicen pensaban levantarse el mencionado día. No pasaba de ciento cincuenta hombres la fuerza de caballería que traía, condiciendo los presos a caballo y con toda clase de atenciones y comodidades. Venían presos don Camilo Estrada, Padre del Licenciado don Roque y del general don Enrique del mismo apellido, Don Crispín Robles Villegas, don Magdaleno Romero y su hijo Gabino, don Sebastián Prieto y otras personas distinguidas.



C) MANUEL AVILA TOMA JALPA.

A Jalpa tocó conocer los primeros revolucionarios, el día ocho de marzo de 1911, consistentes en treinta y seis hombre mandados por Manuel Ávila, que se había levantado en Tabasco el día tres del mismo mes con los humos del alcohol “porque había sido soldado de García de la Cadena “ Esta fecha es rigurosamente exacta porque se gravó en él animo del pueblo, cuando un vate dijo que dicho día – “entraron los pronunciados,
En pelo y muy bien armados,
Con unos mosquetes viejos
Y unos sables oxidados.”
En la tarde se retiraron llevándose el dinero de las oficinas públicas, y en el mismo mes, procedentes del cañón de Tlaltenango, y al frente de más de doscientos hombres, Venia Luis Moya, Manuel Caloca, y Casimiro G. Monrás, mejor organizados y pertrechados, permanecieron dos o tres días al cabo de los cuales dicen, que se concertó el asalto a Zacatecas que tuvo lugar el Domingo de Ramos. A la salida para el Cerro del Santuario, moya permitió a Monrrás, dar una “toreadita” a los federales que se acercaban por el camino de Juchipila. Ese día fue cuando corrió la primera gota de sangre dentro del municipio, y según la musa popular, fue el primero de abril cuando por la tarde se trabó el primer tiroteo en la Mesa de Tropeleras, sin que se pudieran apreciar las bajas de uno y de otro bando, Monrás solo llevaba cuarenta hombres y con ellos dio prueba de un valor temerario, pasó el último de sus soldados para el cerro en ancas de un caballo de su asistente, y dicen que aún habiéndole matado su corcel, rodilla en tierra y su asistente un lado esperándolos, se propuso detener al enemigo mientras sus compañeros avanzaban en retirada. Los federales enterraron los muertos en la noche y según las mañanas quedaron “pilas de chacos quemados”. Las excavaciones no fueron encontradas después tal vez haya sido porque nadie las procuró, pero en 1956 sobre el extremo norte de la Mesa, lado oriente del camino real y como a ciento cincuenta metros de éste, un labrador, al hacer un hoyo para sentar el puntal del jacalito que deseaba construir para vivir la temporada de trabajo, se encontró con huesos humanos y de esa manera fueron exhumados dos cadáveres que se creyó datan de aquella época.
Al siguiente día como entre ocho y nueve de la mañana los federales, fuertes en más de cuatrocientos hombres entre caballería e infantería, entraron por diversos rumbos de la ciudad y los revolucionarios, formados y montados desde la ceja del cerro los observaban. Ambas fuerzas estuvieron a la vista más de dos horas, en que Moya. Dicen que dicho Jefe era un Teniente o Coronel, pero nadie conoció su nombre.
Luego vinieron los convenios de Ciudad Juárez, el interinato de De la Barra y la entrada de don Francisco I. Madero a la Presidencia de la Republica. Volvió a levantarse Ávila contra Madero siendo secundado por Evaristo Oropeza en el Municipio de Nochistlán, pero ambos fueron batidos por las fuerzas leales y nuestro municipio solo presenció un encuentro de Manuel Ávila con la federación en la comunidad de Tenayuca mpio. De Jalpa, sin que los vecinos puedan precisar el nombre del Jefe Federal que batió a Ávila, con quien andaba ya un jalpense conocido, don Teófilo Valdovinos.
En 1913, sacrificado Madero se levantó en Juchipila el día primero de abril don Crispín Robles Villegas, quien una sola vez estuvo en esta ciudad con ese carácter, sin hacer depredación. Luego sucedió lo de siempre, que los indisciplinados degeneran en gavillas y aún hasta en salteadores de caminos, y en julio del mismo año llegó Antonio Piedad con un puñado de forajidos saqueando comercios y haciendo vejaciones que podía, así estuvo una segunda vez en que el cura don Juan Ibarra esta en el Santuario. Sabedor Piedad que tenía dos caballos buenos, se los mandó pedir y el cura se resistió a dárselos.
Piedad se fue y el cura bajo a la ciudad donde dijo que se iba debido a que lo perseguirían por no haber entregado los caballos, más los moradores estaban también alarmados porque “unos cuantos diablos venían, nos nalgueaban y nos robaban”, por lo que le dijeron al cura que no se fuera, que se iba a constituir una “Defensa Social” sin color, solamente para conservar el orden y la paz pública.
Así comunicaron al gobierno que se habían constituido, pidiéndole armas y parque. También comunicaron a los Jefes Revolucionarios más cercanos. Crispín Robles Villegas, J. Trinidad Cervantes, Pánfilo Nátera. El Gobierno contesto cordialmente, pero se creía que Jalpa era Maderista por haber muchos partidarios de la “No Reelección”. Los jefes revolucionarios contestaron que cuándo pasaran por el municipio respetarían vidas y haciendas, dando aviso cuando se necesitara su tránsito y hasta dijeron que si de sus fuerzas se desmembraba algún contingente que entrase al municipio haciendo depredaciones, lo batieran.


D). SE ORGANIZA LA DEFENSA SOCIAL EN JALPA.


Se nombró como Jefe de Armas al Presidente Municipal, don Primitivo Rentería, “El güero Primitivo” como le decían, hombre bien hecho, alto, blanco, picado de viruela, ojos azules, maduro y muy enérgico. Era también muy respetado porque llevaba una vida muy ejemplar u varias veces había dado muestra de un valor a toda prueba. Este gran ciudadano, alguna falla había de tener, y entre otras fue muy caprichudo, nadie lo podía sacar de su error cuando en él caía. En Nochistlán estaba constituida otra Defensa a favor del Gobierno, por lo que las dos corporaciones prometieron desde luego ayudarse mutuamente.
Los de Nochistlán tenían destacados catorce hombres en las Cruces, lugar donde vivían estos defensores al mando de Mateo Saldívar, Antonio Figueroa, que sé habían desprendido de las fuerzas de Robles, se vino rumbo al norte por el respaldo de la Sierra de Tlachichila haciendo atrocidades hasta llegar al Santuario el día dieciséis de septiembre. Estábamos defendidos por la muralla del río crecido, pero Saldivar junto con Jesús Sandoval (a El nino) en la noche los sitió dejándole solamente la salida de las peñas, entablándose la lucha antes del amanecer el diecisiete.
Al oírse en Jalpa el tiroteo, salió Rentería con doce hombres que pudieron vedear el río en Santa Clara, para dar auxilio a Mateo. Eran treinta y dos individuos afortinados en las casas y la capilla, mas al llegar el auxilio el cerco se fue estrechando hasta que Figueroa se redujo únicamente a la capilla. A la una de la tarde lo desalojaron con bombas de dinamita que hacía Rafael Ruiz, “El Meco” y corriendo entre las breñas cayeron uno a uno, otros se deslizaron por las peñas, Figueroa entre ellos, quedo en la primera del Santuario a este lugar, diciéndose que J. Félix Magallanes le dio el tiro de gracia. De los compañeros de Figueroa solamente uno escapó, se llamaba Pedro Iglesias y era natal de aquí, prófugo de la justicia por haber cometido dos homicidios; mas Manuel Sánchez “El Toro Jacales”, lo alcanzó el mismo día en la tarde en el arroyo de Botas y allí lo sacrificó. Como dato sorprendente cabe consignar que ni los de Zaldívar pero ni los de Jalpa, hubo siquiera un herido. (Según algunas gentes de Jalpa si hubo un muerto llamado Plutarco) .

viernes, 16 de septiembre de 2011

LA HISTORIA DE UN INSURGENTE JALPENSE.

Don Rafael Oropeza, trabó sangrienta lucha con los Realistas (Ejercito Español) que lograron derrotarlos el 5 de septiembre de 1812 y haciéndolo huir en desbandada hasta Juchipila cuya plaza fue desocupada por un cura español llamado José Francisco Álvarez apodado el “Cura Chicharronero”. Llego el mes de noviembre de 1812 que por ser destinado para recordar a los nuestros, quiso dejar un luctuoso recuerdo pendiente en las paginas de la historia regional y este fue uno que lleno de tristeza el corazón de todos los amantes de la independencia, lo llamaron traidor y con palabras duras le tacharon su conducta, fue agredido, su agresor tomo el mando de la gente y Don José María Viramontes (integrante de los insurgentes Hermanos Viramontes), se interno en la Sierra de Morones, solo y con heridas de consideración luego fue para la Villita de San José ocultándose en casa de sus familiares, curándole las heridas, desgraciadamente no falto quien se diera cuenta del lugar en donde se encontraba Don José María Viramontes, y con la noticia de boca en boca acababa de saberse , Tanto en el lugar como en los aledaños, los dueños de la hacienda de San Pedro, San Andrés y Cofradía y otras todas ellas de españoles, así como otros simpatizantes de los realistas, lo sorprendieron una noche en los escondrijos y lo fusilaron de inmediato sin tomar en cuenta la situación tan lamentable en que se encontraba.
Su cuerpo fue llevado a Jalpa donde estuvo expuesto su cuerpo a la curiosidad publica; después le dieron cristiana sepultura en el cementerio de la iglesia parroquial.

JALPA EN LA INDEPENDENCIA

SANTIAGO DE XALPA EN 1800.


A principios de este siglo, el 18 de abril de 1804 Juchipila se segrega de Jalisco y pasa a ser parte de la Intendencia de Zacatecas, jalpa municipio adjunto a esta jurisdicción, ya contaba con los dos barrios el de arriba y el de abajo, en el centro se encontraban las pocas fabricas de vecinos, la parroquia, la casa curial y consistoriales ubicadas en la Plaza. En el barrio de arriba habitaban 352 familias, que hacían un total de 1275 individuos, ambos barrios mantenian desde mucho tiempo atrás una enemistad, que algunas ocasiones habían llagado a animar en masa, con bastante peligro de la tranquilidad publica.
En esta época desaparece el puesto de Alcalde Mayor y en 1804 se integra el primer ayuntamiento con el nombre de asamblea municipal, esta empezó a gobernar en los primeros días del mes de enero de 1805. la asamblea estaba formada de la siguiente manera: Justicia mayor quien también era el presidente de la junta municipal. En 1807 en Jalpa fue don Manuel María y él ultima presidente de esta junta fue don Nicasio Flores en diciembre 19 de 1823.



XIV LA GUERRA DE INDEPENDENCIA.

La incursión de insurgentes al municipio de Jalpa, se dice que después de la huida del intendente Rendón el 8 de octubre de 1810 en la madrugada con dirección a Villanueva pero deteniéndose en la Hda. De la Quemada a darle información al Conde de La Laguna que al haberse dado el cambio de Ayuntamiento lo había nombrado intendente interino, le hacia mención de su presencia en la Bizarra Capital que se encontraba en conflicto. El ex_intendente Rendón siguió su camino hacia Guadalajara con solo 20 hombres como escolta que le dio el Conde de la Laguna para que lo protegiera a lo largo de su viaje en el Cañón de Juchipila.
Con la casa escolta siguió adelante el ex intendente Rendón que paso de la Hda. De la Quemada a Villanueva y de ahí hacia Santiago Tabasco, en su camino llego a Huanusco y ahí tuvo noticias que Jalpa y Juchipila habían caído en poder de los insurgentes Daniel Camarena y el Padre don Juan Pablo Calvillo en el cual se vio con la necesidad de retroceder para la hacienda de Santiago en donde puso un propio (enviado) a Guadalajara llevando un pliego para el comandante Don José de la Cruz al cual le pedía una escolta para seguir su marcha para la antigua capital de la nueva Galicia.
Ya tomaba su fin el mes de octubre cuando llego la escolta pedida y con ella se hizo el camino saliendo de la hacienda de Santiago en la madrugada del dia 229 cuando se aproximaba a la Villa de Jalpa fue aprendido por el insurgente Daniel Camarena.

La gesta heroica que rompio con las cadenas de la esclavitud y que cambio radicalmente con la vida de nuestro pais y de manera particular nuestra región, el principio de este movimiento insurgente, sé manifesto con el levantamiento armado del caudillo regional Daniel Camarena ( De Nochistlán ). El padre José Ma. Calvillo ( De San José de Huejucar hoy Calvillo ) y los hermanos Viramontes de la hacienda La Bernarda hoy San Bernardo de este municipio.
Heroes locales que ayudarón al movimiento armado más importante del siglo pasado.
Recordaremos la incursion de los insurgentes a la region, se dice que despues de la huida del intendente Rendón el 8 de septiembre de 1810 en la madrugada con dirección a Villanueva , se detuvo en la Hacienda de la Quemada a darle información al Conde de la Laguna, que al haberse dado el cambio del Ayuntamiento lo habian nombrado intendente interino, le hacia mención de su presencia en la Bizarra Capital que se encontraba en conflicto, el ex – intendente Rendón siguió su camino a Guadalajara, con solo 20 hombres como escolta que le dio el conde de La Laguna para que lo cuidara a lo largo del Cañón de Juchipila.
Ente Rafael Iriarte, de Aguascalientes y Daniel Camarena de Nochistlán insurreccionaron el sur de Zacatecas, secuestrando los vienes de los europeos y aprendieran a éstos, el 12 de octubre de 1810 Nochistlán fue tomado por Daniel Camarena y su segundo jefe llamado San Martín y a esto se junto una turba de gente del pueblo que ya cansados de la mano cruel de los españoles, saquearon, cometieron tropelías, actos de pillaje y venganzas, saquearon las Cajas Reales, dirigiéndose luego a Juchipila y a Jalpa.
Con la escasa escolta siguió adelante el ex – intendente Rendón que paso finalmente a Villanueva, despues paso a Tabasco donde siguió adelante por el camino real, pero ya en el pueblo de Huanusco, tuvo noticia que Jalpa y Juchipila ya habían caidos en manos de los insurgentes del padre Calvillo, por lo que tuvo que retroceder a al Hacienda de Santiago de donde mando a un enviado o mensajero a Guadalajara llevando un pliego para el Comandante Manuel de la Cruz a quien le pidió una escolta para seguir su marcha a la antigua capital de la Nueva Galicia.
Ya tomaba a su fin el mes de octubre cuando llegó la escolta y con ella se hizo camino saliendo de la Hacienda de santiago en la madrugada del día 29, pero al aproximarse a la villa de Jalpa fue aprendido por el jefe insurgente Daniel Camarena que hacia poco tiempo sé había pronunciado en contra de la dominación Española en Nochistlán de donde era originario.
Por el rumbo de la Villita de San José ( Hoy Guadalupe Victoria la Villita) estaba dominada por insurgentes que capitaneaba el padre Calvillo y otro insurgente de apellido Oropeza. En el mes de julio de 1911 procedentes de Huanusco y Jalpa los hermanos Viramontes capitaneaban una regular guerrilla de insurgentes.

  ANTECEDENTES En 1972, se hizo un planteamiento de la función de los museos comunitarios en una mesa de organización por la UNESCO, donde...